No hay vacantes!

El acceso a la información pública y mis jefes.

Posted on: octubre 7, 2008

“No puedes contestar eso, mejor decimos que esa información no existe o que es reservada”, Con esta frase el superior jerárquico de Persona Conocida terminó con la discusión. En alguna parte del país un “solicitante” (término con el cual la Ley de Transparencia y Acceso a la Información en el Distrito Federal designa a la persona que hace una pregunta y quiere una o varias respuestas del Gobierno del Distrito Federal en todos sus ámbitos) se le ocurrió preguntar algo acerca de cuestiones de carácter tan sincrético y complejo que tal parecía una afrenta a la dignidad del Servidor Público responsable de dar la respuesta de marras.

“Mejor ponle que estamos trabajando en ello o que está considerado o no sé que, pero no des información” el funcionario público remachó y varios de los lambiscones e incondicionales que estaban en la misma reunión apoyaron la medida. “Es una ley hecha con las patas” “Esto tiene un fin político” “¡Son mamadas!” Eran los comentarios de Jefazos, Jefecitos, Jefes y Achichincles por igual; Persona Amada se sentía sola entre tanto imbécil e imbécila retrógrados y retrógradas que así dieron por concluida la reunión en donde el tema era la respuesta a los cuestionamientos de aquel infeliz que “sin tener nada que hacer” se dedicaba a escribir pendejadas por Internet, mira que pedir el Programa Operativo y las fases de planeación del mismo y porqué a estas alturas del año las obras prometidas no se habían hecho y otras que no aparecían ya se estaban terminando; eso era no tener madre.

La Ley de Transparencia, tiene menos de 6 meses de plena operación para el Distrito Federal, formalmente entró en vigor a partir del 30 de mayo de 2008 y según su artículo 3º, palabras más o menos dice que la información del Gobierno del Distrito Federal es de dominio público, así mismo, cualquier funcionario que maneje información está obligado a proporcionarla sin cuestionar el propósito o la fuente de la petición. Esta ley y su contraparte federal, representan un avance muy sustancial en ese largo y difícil camino en búsqueda de mecanismos que hagan más transparente el ejercicio del poder público.

Los orígenes de la Ley podemos encontrarlos cuando Martín Lutero publicaba las Bulas Papales que lo ponían como chupa de dómine por exigir que el Papa explicara cómo era que la Venta de Indulgencias en verdad perdonaba los pecados de los que las compraban, entre otras cosas y las colocaba al lado de sus propias respuestas para que la gente pudiera comparar y decidir quién estaba en lo correcto y quién no. En tiempos más recientes y ahora con el efecto Hot-Dog en todo su esplendor podemos mencionar que a consecuencia de los despilfarros, robos y demás pifias en la administración de los dineros que el FMI y el Banco Mundial prestaban a Gobiernos Corruptos y gandallas, estas Instituciones crediticias propiciaron mecanismos para la rendición de cuentas y la transparencia de la forma en que se manejaban los dineros –Mira que el dinero finalmente mueve montañas- México entra de lleno en la transparencia cuando en 2002 se publica la Ley Federal y se modifica (una vez más) la Constitución de este pobre y miserable país para dar entrada a términos como transparencia y acceso a la información. Existen similitudes y diferencias entre ambas leyes que en otro momento explicaré. Lo importante es la continuación de la historia que empieza este tema.

Persona Conocida y Amada acató con la disciplina la instrucción y procedió a la redacción de la respuesta institucional que era menester entregar porque ahora existía un plazo fatal. El oficio de respuesta fue presentado al iracundo Jefe pero a éste le valió sorbete. Total, era otra petición más. Los días transcurrieron y de pronto llegó un documento de alguien que firmaba como el Jefe de la Oficina de Información Pública de la dependencia y que por esa vía se le notificaba a Fulano de Tal Director General de… que un solicitante se había inconformado porque no recibió respuesta y que el asunto estaba ahora en manos de la Contraloría.

“Bueno. Pues entonces prepara la respuesta a Contraloría, diles que estamos viendo el asunto o haber qué. Total, si es necesario, hablo con mi amigo el Contralor”. Sin embargo ahora no era tan sencillo el asunto. Resulta que si tú, hipotético y amable lector, no quedas satisfecho con la respuesta a tu solicitud de Información Pública, puedes inconformarte y tu queja va a parar directamente a la Contraloría General del DF (para el caso de la Ley Local) y ésta le ordena a los Órganos Internos de Control de las Dependencias que hagan justicia. Con estas malas nuevas, Persona Conocida tuvo que enfrentar la cólera de su Jefe pues cómo era posible que no se pudiera resolver en lo cortito y en lo oscurito aquél asunto. El tiempo pasó y tres meses después un Instituto de Acceso a la Información Pública en el DF le ordenaba al Jefe de esta historia que proporcionara la información que le era solicitada, que además se le daba trámite a la Contraloría para que ésta determinara si había sanciones o no y de qué clase y todo por las preguntitas de un ocioso.

El castigo le salió barato al Jefe de esta historia, fue sentenciado a recibir una Amonestación Privada que no es otra cosa que un escrito de su Jefe Inmediato en donde le dice que la regó y que en el futuro no se debe repetir el errorcito porque entonces sí le dejarán sentir el rigor de la Ley, fue finalmente un regaño entre cuates.

Ahora bien, la Ley está allí y es hora de usarla y más porque ahora sí va en serio en contra de los funcionarios de cualquier nivel que manejan la información pública. La historia que me contara Persona Amada se suma a otras que ya conozco en donde el castigo no es tan blando, Amonestaciones Públicas, Suspensiones y una remoción son hasta ahora los resultados de la realización de preguntas a los funcionarios del DF en todas las áreas. Así pues, la Ley está para que sea usada y sólo se aprende a usarla preguntando.

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2 comentarios to "El acceso a la información pública y mis jefes."

Ah que buen ¿relato? Valkan…..

Gracias por el tip, sin duda ahora que contamos con esa herramienta debemos darle un uso y preguntar y preguntar, porque finalmente debemos hacer saber que ahora sí queremos cuentas con los usos del herario.

Por cierto ¿Qué tan efectivas son las medidas? Porque he sabido casos donde la Ley de Transparencia no se obedece, particularmente en estados como Jalisco (hasta donde se, es nacional la ley)

La Ley es Nacional pero en cada estado las habas se cuecen diferente. En Jalisco, por ejemplo, las medidas coercitivas son de risa; en el caso del DF si te tardas en entregar la información te pueden llegar a correr.

Por supuesto, existen otros estados como Oaxaca, en donde tienes que declarar para qué quieres la información amén de que previamente te identificaste con la credencial para votar.

Como en las cervezas. Hay niveles, lo importante es conocer la ley para hallanar esos niveles

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  • Ninguna
  • Yamir De Jesús: Si fuera veras y bien documentado dicho libro y no mitos que muchos mexicanos se tragan te apoyaria
  • exram: Y es que desvian la critica al sistema que con tal de la ganancia no le preocupa el medio ambiente, al ser humano que no le preocupa el medio ambiente
  • eoz: Ya siento que te quiero!!
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