No hay vacantes!

La semana de la patita.

Posted on: octubre 20, 2008

Guillermo Ortiz supo ahora sí lo que siente la mujer que es madre soltera, quien tras la ardua jornada para allegarse el gasto diario de la casa, descubre que el más pequeño de sus hijos tiene calentura y no le baja por más teas o aspirinas que le proporcione; a veces el amor y el cariño infinito no son suficientes para curar una infección. Guillermo Ortiz, Gobernador del Banco de México y por ende, custodio de las más cuantiosas reservas que el país hubiera tenido jamás, sintió el mismo desasosiego y desesperación que agobia al obrero, oficinista, o simple empleado cuyo sueldo apenas si alcanza para medio sobrevivir en este mundo globalizado.

Guillermo Ortiz tuvo que abrir el monedero y en sólo 6 horas vio cómo el 11% de los ahorros que durante más de 12 años había procurado incluso al riesgo de pelearse con presidentes se esfumaba en la compra de la medicina que su propio enfermo particular necesitaba según los médicos de la especialidad. Es por eso que su declaración del sábado 12 de Octubre de 2008 fue de lo más elocuente: Lo que no se explica es que un banco de inversión opere con una empresa comercial o dicho en términos coloquiales: “Son gandalleces”.

Por su parte, el gordito que sale en la tele en calidad de médico balín, también tuvo su semana ajetreada y de repente me recordó al vecino que estalla contra sus hijos porque éstos se la pasan pide y pide dinero para nadamás despilfarrarlo en las maquinitas tragamonedas o en los Xbox de a $15.00 la hora Es que las empresas son voraces. Cartens, persona humana al cuadrado, hizo puchero porque Comercial Mexicana, Cemex y otras le jugaron chueco en un mercado en donde la única regla es “Lo que vale es lo que genera ganancias, no importa cómo”, regla que por cierto hasta hace poco era defendida por los mismos que ahora intervienen bancos en el lado gringo de nuestras fronteras.

Mira por dónde, Comercial Mexicana ahora no puede pagar el abono de la semana y al igual que el crédito voraz que consume poco a poco sin misericordia a la familia humilde o a la clasemediera, también existe el crédito en dosis macro porque dos mil millones son… ¡Mucho dinero! Tras la tormenta ahora buscan a los ejecutivos responsables y claro que los hallarán, solo que exhibirán a los de mandos medios porque los superiores se protegerán muy bien para librarla una vez más pero ahora sí la vieron bien cerca y bien peligrosa.

La semana pasada las grandes empresas sintieron la misma presión que pesa sobre la economía familiar no importa si ésta es de nivel paupérrimo, clasemediero o pudiente. Por vez primera nos enteramos que las grandes empresas que se nos vendió por siempre como sinónimo de éxito deben ahora hasta la camisa. ¡Hasta Telmex está en el ajo!

Persona conocida me dice ahora que si bien se truena los dedos cada fin de quincena es poca, en realidad, su preocupación para ver cómo estirar el gasto y llegar hasta el próximo día de pago en comparación con lo que ahora deben padecer los directivos de CEMEX, Bimbo, Electra y FEMSA (la que hace la Coca-cola en México) Yo le digo que es igual la presión para unos y para otros lo que pasa es que ahora le pega a las empresotas y a los empresariotes que ahora sí tienen que desquitar su alto sueldo y privilegios para sacar a sus empresas del bache.

La pregunta final es si llegado el momento estos empresariotes y empresariotas terminarán diciendo como la canción de don Francisco Gavilondo Soler: “¡Coman mosquitos! Cuara-cua-cauac y falta ver sis sus acreedores los aguantan una semana más con el abono que se debe.

LA PATITA

La patita,

de canasta y con rebozo de bolita,

va al mercado

a comprar todas las cosas del mandado

se va meneando al caminar

como los barcos en altamar.

La Patita

va corriendo y buscando en su bolsita

centavitos,

para darles de comer a sus patitos,

porque ya sabe que al retornar

toditos ellos preguntarán:

-¿Qué me trajiste, mamá? ¡Cuá, Cuá!

¿Qué me trajiste, mamá? ¡Cuá ra cuac cuac!

La patita,

de canasta y con rebozo de bolita

se ha enojado

por lo caro que está todo en el mercado,

como no tiene para comprar

se pasa el día en regatear.

Sus patitos

van creciendo y no tienen zapatitos,

y su esposo

es un pato sinvergüenza y perezoso

que no da nada para comer,

y la patita pues ¿qué va a hacer?

Cuando le piden, contestará:

-¡ Coman mosquitos! ¡cuá ra cuac cuac!

Francisco Gavilondo Soler “Cri-crí”

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  • Ninguna
  • Yamir De Jesús: Si fuera veras y bien documentado dicho libro y no mitos que muchos mexicanos se tragan te apoyaria
  • exram: Y es que desvian la critica al sistema que con tal de la ganancia no le preocupa el medio ambiente, al ser humano que no le preocupa el medio ambiente
  • eoz: Ya siento que te quiero!!
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