No hay vacantes!

El Mundo Segun Don Mefis.

Posted on: octubre 24, 2008

Conoci a Don Mefis de rebote, un sabio de edad avanzada, frio, calculador y malintencionado, se sentaba a la sombra de la vieja Ceiba en el porche de su mansion, bebia agua de fruta que Doña Consuelo le preparaba esperando a ingenuos o temerarios rivales para una patida de damas o una mano de domino, de voz pausada pero vigorosa, de torva mirada y lascivas intenciones cuando veia pasar a las chamacas en edad de merecer, taimado y cruel como el solo, poseia entre otras vainas el don de la adivinación, y nunca fallaba.

De sus malas artes incluso se pavoneaba, no habia apuesta que rechazaba ni profecia que no se cumpliera, la mas horrible de todas fue cuando con sonrisa vil mientras fumaban sus apestosos puros le comentaba a su inseparable gañan: –Mañana enviudas piza, Don Piza se puso serio, –No juegues con eso Mefis, –Sabe que no juego, te apuestas algo,  un no fue toda respuesta y si despedirse se marcho acomodansose el sombrero y abrochandose la guayabera, –¿Donde vas? le preguntamos todos al mirar incompleta la partida, –Voy con Malaquias a cortarme el pelo y a rasurarme y a mandar planchar el traje, dijo eso sin voltear siquiera.   Todos nos reimos de la “ocurrencia” del Piza, hasta que serio Don Mefias lanzo la profecia, pasado el novenario se enreda con la Margara, mudos y serios porque sabiamos que cuando Don Mefis besaba su talisman jamas hablaba en vano.

La Margara era una cosa rara de definir, era rubia, casi helenica, de ojos de gata y piel de cordero, tremenda cadera y buen seno, solo tenia a mal ser lunatica, hija del Capitan Hipolito que había muerto por congestion alcoholica el año pasado y ahora que recuerdo el Piza perdio 20 reales con Don Mefis por ese motivo, de su boca solo salian improperios y mentadas, divina virgen de edad mediana, pues no habia guarro que su voluntad quebrantara, era la mayor de cuatro hermanas, todas rubias y caderas anchas, las gueras asi las llamaban, y de ellas las otras tres no eran santas, Jimena y Valeria eran las de enmedio, y a ambas me las lleve al granero, de todas la mas hermosa era sin duda la pequeña Leona, igual con ojos de gata, pero esta tenia la piel de tigre.

La musa de mis pesadillas, era tan bella que mirarla dolia, era tan brillante que mi alma ardia, y a pesar de ser una niña, su cuerpo envidiaban las propias ninfas, protegida de Don Mefis mi angustia crecia,
pues era inegable que mi pasión conocia, –Tu la deseas, me dijo un día, –No, yo la amo, respondi con energia, –No, solo la deseas, imponiendo su tirania, — Y es mejor eso, porque el día que ella ame, ese dia ella moriria; me lo dijo guiñando un ojo y una enorme sonrisa despues de besar su medallita, era pues una profecia.

Sabado de Gloria y era caliente, Don Piza salio a la calle con animo de doliente. . .

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  • Ninguna
  • Yamir De Jesús: Si fuera veras y bien documentado dicho libro y no mitos que muchos mexicanos se tragan te apoyaria
  • exram: Y es que desvian la critica al sistema que con tal de la ganancia no le preocupa el medio ambiente, al ser humano que no le preocupa el medio ambiente
  • eoz: Ya siento que te quiero!!
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