No hay vacantes!

A tí ¿Qué te trajeron los reyes?

Posted on: enero 7, 2009

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Pasa todos los años y siempre es el mismo espectáculo; la víspera del Día de Reyes que llega con cada 5 de enero. En particular, mi lugar de pernocta se localiza en una vialidad concurrida que año con año, desde que tengo memoria, se cierra cada 5 de enero para dar cobijo a las decenas de ambulantes que ofrecen lo que al día siguiente se convertirá en los regalos que los míticos magos de oriente ofrendaran en su momento al Niño Jesús. La esquina de la casa ya tiene incluso algunas alcayatas y otros artilugios que sirven como apoyo y sostén de lonas y puestos y las amplias aceras, son lo único que se respeta como acceso vial peatonal porque lo que el arroyo vehicular es secuestrado durante unas horas para el ofrecimiento de la más variopinta mercancía.

Es el día previo y no han dado las dos de la mañana cuando los efectos de nuestro presidente del empleo y su acertada política económica y social se dejan sentir sobre la calle. Afuera ya se escuchan las voces de unas tres o cuatro personas quienes, diligentes, se aprestan a barrer lo que será el espacio para su puesto de juguetes o yo que sé que vayan a vender y digo que los efectos de las políticas del Fecal se dejan sentir porque este es más o menos el diálogo que escucho:

-¡Mira! Ya nos ganaron el lugar.

-Buenos días ¿Ya, a darle?

-Pos ya, pero ése lugar en donde uste’ ‘stá es el nuestro. Nosotros siempre vendemos aquí.

-¡Híjole! Pu’s yo llegué desde la una y ya ve, ya estoy montando. Pero no hay fijón, póngase al ladito mío; mire que no es mucho lo que ocupo y total, una vez puestos a ver quién nos quita ¿No cree?

-Pus bueno, ya me ganó y ni modo.

No han pasado más de 15 minutos cuando escucho nuevas voces, algo más alejadas posiblemente porque provienen del otro lado de la calle

-¿Quién les dio permiso de ponerse aquí?

-Nadie, solo es cosa de que uno llegue desde temprano y ya.

-Pues se van a tener que quitar porque me tapan la entrada de la accesoria y yo voy a vender aquí.

-Pos fíjese que no se va a poder, nosotros año con año vendemos aquí en la calle, estamos sobre el pavimento, no estorbamos la banqueta y estamos en vía pública y además esas accesorias son nuevas, no tienen ni 6 meses que las hicieron.

-Pero el dueño me dijo que me podía poner aquí por la renta y si así eran los años anteriores pues ya no. Las cosas van a cambiar desde hoy así que o se retiran o llamo a la patrulla.

-Pus las cosas van a seguir igual y ultimadamente hágale como quiera…

No son las 4 de la mañana y ya casi toda la calle está convenientemente ocupada, afortunadamente las cosas no han cambiado ni pasado a mayores y entre todos ellos ya se han puesto de acuerdo y poco a poco los puestos y tenderetes quedan convenientemente instalados. El sol aún no aparece y afuera el sereno.

-¡Pinche frío y ni un café para calentarse el cuerpo!

-Ya viene mi vieja con una jarra y vasos ¡Aguántese tantito, nomás!

-¿Y si vienen los de la Delegación?

-¿Esos weyes? ¡Tienen otros pedos! Esta calle es pequeña, no como la de la 8. ¡Allí si el desmadre es en serio y está cabrón!

Con la claridad del sol naciente los veo y distingo entre todos ellos los que año con año siempre se han dedicado a ocupar un espacio de esta calle para su venta, allí está más viejos y cansados y con los efectos de las bondades macroeconómicas sobre su espalda. Están los nuevos y de entre ellos destacan un par de mozalbetes de unos 13 o 15 años cuando mucho, que también han apartado su lugar aunque no tengan la más mínima idea de qué es lo que van a vender, pero ellos ya ganaron un cachito de calle y a ver que pasa. Un grupo de niños llama mi atención, han llegado desde temprano y esperan a alguien que cuando finalmente se presenta, luego, luego los ordena y conforme se instala, les va dando la mercancía que venderán durante todo este día: globos. De 50 globos por persona cada uno de esos niños lleva un manojo y aquí la Secretaría del Trabajo como casi todas nuestras instituciones federales y locales sirve para dos cosas; pues el mocoso que no tiene más de 6 años sale corriendo con su manojo de globos y allá va, rumbo a lo desconocido y no regresará si no hasta que no tenga nada que vender.

Es la media tarde cuando los veo pasar: es un adulto y un niño de unos cuatro años que nuevamente compran un globo. Es el tercero que adquieren y en la cara del menor se nota ya la angustia, el enojo y la frustración pero también atisba la desesperanza.

-Son $12.00

-A ver si éste no se atora en los alambres o en los árboles ni se revienta y sí vuela.

Llega el anochecer y el sol ha dejado de ensañarse con quienes no pudieron protegerse de él. Las fritangas y otras delicias de la comida ambulante se venden y se compran y al rato no falta el gandalla vival que quiere sacar de a $80.00 por puesto por ponerles la luz, seguido por los otros que se acercan pidiendo un juguete para el Delegado. Son cuatro tipos enfundados en chalecos negros y con gorras beisboleras del mismo color en las cuales se llevan inscritas la palabra Gobierno, en la camisa blanca de manga corta se alcanza a distinguir el glifo de la Delegación Política del DF a la que pertenecen.

A mí me ha tocado ser Rey Mago y proveedor de Reyes Magos. Hace muchos años que me tocó deambular por toda la ciudad para encontrar los soldaditos, las pistolas de chinanpinas o los carritos de hoja de lata o de madera, las muñecas y sus casas, los juegos de té, las pelotas, los caballitos de madera; todo eso hace años. Hoy en día unos compran los Nientiendo o los Aipods o los Pi-es-pi o los dinosaurios que caminan solos y que rugen y otros que los venden y al final todos llevarán el regalo codiciado por los infantes ya sea el que hayan pedido o uno que supla la carencia de dinero que impide cumplir la demanda escrita en un pedazo de papel, en una carta de a dos pesos o por simple petición verbal que a estas alturas del partido es como una orden directa para los atribulados padres que cada 6 de enero ven en la cara de aquellos niños la felicidad que cada vez es más frugal, fugaz y precaria.

Aún así; ¿Qué te trajeron los Reyes?

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  • Yamir De Jesús: Si fuera veras y bien documentado dicho libro y no mitos que muchos mexicanos se tragan te apoyaria
  • exram: Y es que desvian la critica al sistema que con tal de la ganancia no le preocupa el medio ambiente, al ser humano que no le preocupa el medio ambiente
  • eoz: Ya siento que te quiero!!
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