No hay vacantes!

¿Y la cheyenne, a’pá’?

Posted on: abril 13, 2009

Es casi oficial, el otrora gigante de Detroit no puede con sus deudas y el gobierno de Obama 1st ya le dio el ultimátum: o regularizas tus gastos o te declaras en quiebra; General Motors es y ha sido el emblema de la industria automotriz gringa desde que Henry Ford aplicara la cadena de producción para popularizar sus Modelo T; a más de un siglo de distancia, la referencia GM había sido el signo de la industria del país de las barras y las estrellas, hoy sus ventas están en su nivel más bajo y los costos de producción de los Lincon Town Car, las Hummer, los Saab, Pontiac y hasta el popular Chevy son tan altos que la GM va a valer para dos cosas.

La Administración de Barack Obama, por conducto de su representante de Hacienda, ya le advirtirtió a Fritz Henderson, actual y nuevo presidente de GM, que es urgente un plan de austeridad verdaderamente estricto o ya no le darán más lana, hasta el momento de escribir estas líneas el Tesoro Gringo le había inyectado 13 mil 400 millones de dólares (unos 180 mil 766 millones de pesos mexicanos, es decir 0.74% del total del presupuesto para el Distrito Federal en 2009) y todavía no es suficiente pues la deuda inmediata de GM oscila en 28 mil millones de dólares más. Las opciones son pocas y de difícil cariz para los ejecutivos de Chevrolet y demás; o reestructuran todos los pasivos de la empresa o se declaran en bancarrota y el menú de este ultimo platillo ya se está cocinando en el Departamento del Tesoro Gringo y le será presentado a los comensales para su degustación para el 1º de junio próximo –Plato de sapos, decía mi abuela y cuidadito con decir que te gustan porque te sirven doble ración-.

Así pues, la lección de hoy: No importa qué tan grande seas como empresa o que vivas en las Lomas de Chapultepec o en Reforma o en Polanco o en quién sabe qué exclusivo fraccionamiento, si debes tienes que pagar, de lo contrario la declaratoria de quiebra será mucho más dolorosa y por último, recordar el comercial en donde el ranchero le muestra a su hijo las extensiones de su tierra y al momento que le dice: “Algún día todo esto será tuyo” y el vástago le pregunta: ¿Y la Cheyenne, a’pá?

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  • Yamir De Jesús: Si fuera veras y bien documentado dicho libro y no mitos que muchos mexicanos se tragan te apoyaria
  • exram: Y es que desvian la critica al sistema que con tal de la ganancia no le preocupa el medio ambiente, al ser humano que no le preocupa el medio ambiente
  • eoz: Ya siento que te quiero!!
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