No hay vacantes!

El Aroma de la Yerbabuena

Posted on: junio 17, 2009

¿La vida de un infante vale libertad bajo fianza? Dentro del derecho, por supuesto que si porque así lo establece la ley; sin embargo, para el sentido común y un mínimo de justicia, no.
Ojalá y en lugar de la desgracia en Hermosillo, a esos niños le hubiera dado influenza porcina o humano o cibertroíde, tal vez ni siquiera se hablaría de lo mal que están las guarderías en nuestro país.
Por desgracia, nuestra falta de memoria convertirá esta catastrofe en una más de las microhistorias de impunidad que cotidianamente ocurren y que el ciudadano común es el pagano de todo esto.
Jugando a los supuestos, ¿pasaría esto en guarderías de nuestras clases pudientes, donde los padre o niñeras revisan hasta el último rincón para comprobar que ni un átomo de polvo se encuentra donde jugarárn sus hijos? Por supesto, que no.
¿Acaso existe un mínimo de decencia, ya no digamos rigor, al revisar las instalaciones o las condiciones de seguridad? No, porque hay el compadrazgo, el dinero o las obvias complicidades que da el poder. En cada estado, donde el gobernador es el virrey, la mayoría de las guarderías públicas existen antecedentes de tráfico de influencias o pago de favores.
Somos un país que todos gritan y nadie escucha; las personas decentes no entran en los juegos del poder y lo sucedido en Hermosillo, es parte de una historia interminable.
Lo sencillo sería decir “No permitir que nuestros hijos estén en esas guarderías”. Bien sería porque es pegarles a donde más duele: el dinero. Cada infante que está inscrito, recibe casi tres mil pesos mensuales por parte de Sedesol, entonces por 40 niños reciben la nada despreciable cantidad de 120 mil mensuales. Negocio redondo.
Pero existe una disyuntiva: ¿dónde dejar a nuestro hijos?, ¿qué hace la madre soltera que trabaja en las mañanas si no es dejar a su hijo en la guardería? No es tan fácil y si no derrumbamos el muro de cinismo que encontramos en los complices del poder, la muerte de los niños será en vano.
Vivimos en un país donde tenemos el aroma de la yerbabuena, pero al probar su hoja, nos quema la lengua.

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  • Ninguna
  • Yamir De Jesús: Si fuera veras y bien documentado dicho libro y no mitos que muchos mexicanos se tragan te apoyaria
  • exram: Y es que desvian la critica al sistema que con tal de la ganancia no le preocupa el medio ambiente, al ser humano que no le preocupa el medio ambiente
  • eoz: Ya siento que te quiero!!
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